Acumular kilómetros cada día

Para nuestra salud, es fundamental que hagamos suficiente ejercicio cada día. ¡Es genial si puedes hacer dos o tres, o incluso cuatro entrenamientos a la semana! Sin embargo, también debes asegurarte de moverte lo más posible entre sesiones para activar la circulación sanguínea, despejar la mente y ejercitar los músculos. En el siguiente artículo descubrirás cómo lograrlo fácilmente.
Pausa activa para almorzar
Ya sea en el trabajo o en casa, aprovecha tu pausa para comer para dar un paseo.
Hacer llamadas telefónicas mientras caminas
Las llamadas telefónicas largas, en particular, son perfectas para combinarlas con un paseo o para dar vueltas por la habitación en la que te encuentres.
La bicicleta en lugar del coche
Ya sea para ir al trabajo, hacer la compra, ir al gimnasio o visitar a tus amigos: intenta desplazarte en bicicleta siempre que puedas. No solo te mantendrá en buena forma física, sino que también te hará feliz y cuidará el medio ambiente.
Aparcamiento remoto
No aparques el coche directamente en tu destino, sino aprovecha la oportunidad para caminar unos minutos más. Esto puede hacer maravillas, sobre todo después y antes de un día de trabajo estresante.
Camina hasta una estación de autobús o tren.
Si te desplazas en transporte público, aprovecha la oportunidad para bajarte una o dos paradas antes de tu destino y dar un paseo.
Café ambulante
Queda con alguien para tomar un café u otra bebida mientras das un paseo. El ejercicio físico es aún más agradable en compañía y las conversaciones en movimiento suelen ser relajadas y positivas.
Bicicleta estática para ver la televisión
Si tienes una bicicleta estática, puede ser una buena forma de hacer ejercicio mientras ves la televisión o escuchas música, especialmente cuando hace mal tiempo. Se pueden encontrar aparatos de segunda mano por poco dinero.
Escaleras en lugar de ascensor
Un truco antiguo pero eficaz es subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor. Tu forma física te lo agradecerá. Para la semana que viene, elige preferiblemente dos o tres de las ideas que quieras poner en práctica. Por la mañana, piensa brevemente en lo que quieres poner en práctica hoy concretamente y, por la noche, reflexiona sobre cómo te ha ido y cómo te has sentido. De este modo, la actividad física diaria se convertirá rápidamente en un buen hábito. ¡Te deseamos mucho éxito y movimiento en tu día a día!