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Fomentar la flexibilidad y la coordinación

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Para estar sano y en forma, es imprescindible entrenar regularmente tanto la fuerza como la resistencia. Pero tampoco hay que olvidar la flexibilidad y la coordinación. Aquí descubrirás por qué no debes descuidar estos dos aspectos, cuál es la mejor forma de entrenarlos y qué ventajas te aportan.

Flexibilidad y movilidad como contrapeso al estar sentado constantemente

La mayor parte de nuestra sociedad pasa la mayor parte del día sentada. Es bien sabido que esto tiene efectos negativos. Entre las consecuencias más frecuentes se encuentran el dolor, las malas posturas y el acortamiento de los músculos. Además de realizar ejercicio físico suficiente y regular, el entrenamiento de la flexibilidad y la movilidad puede ser de gran ayuda.

Además, la flexibilidad, es decir, la amplitud de movimiento de los músculos, tendones y ligamentos, es un componente importante de la forma física, ya que nos ayuda a mantenernos ágiles y garantiza el funcionamiento fluido de las articulaciones. Las consecuencias de descuidar el entrenamiento de la movilidad y los estiramientos se notan tarde o temprano, por ejemplo, cuando ya no resulta tan fácil ponerse los zapatos como en la juventud. Además, la flexibilidad también proporciona estabilidad y reduce el riesgo de lesiones. Para los deportistas y todos los aficionados al fitness, la flexibilidad es un elemento importante para el éxito del entrenamiento, ya que permite a los músculos desarrollar y transmitir su fuerza de forma óptima.

Cómo entrenar tu flexibilidad

El yoga es un deporte en el que la flexibilidad mejora de una sesión a otra. Las diferentes posturas estiran los músculos o los giran alrededor del eje de la columna vertebral. Si no te apetece practicar yoga, puedes mejorar tu flexibilidad con ejercicios clásicos. Hay dos métodos entre los que elegir. Por un lado, los ejercicios de estiramiento dinámicos, en los que se realizan movimientos rítmicos de forma lenta y controlada. Algunos ejemplos son los círculos con los hombros o los brazos, o también el balanceo de piernas.

Por otro lado, se puede realizar un estiramiento estático. Para ello, se adopta una postura determinada y se mantiene durante 20 o 30 segundos. Un clásico es la sentadilla larga, en la que te inclinas hacia delante y agarras la espinilla o los pies. Independientemente del método que elijas, tu cuerpo te lo agradecerá y notarás los progresos al cabo de unos días.

Capacidades de coordinación

La coordinación es la capacidad de controlar los movimientos de forma específica y ejecutarlos con precisión y armonía. Esto incluye, entre otras cosas, el equilibrio, la velocidad de reacción, el ritmo y la orientación espacial. Para ello es fundamental la interacción de los nervios motores y la coordinación precisa de los distintos músculos. Al igual que la flexibilidad, la coordinación nos ayuda a desenvolvernos con mayor facilidad en la vida cotidiana y a realizar movimientos combinados, como montar en bicicleta sin manos y ponerse una chaqueta al mismo tiempo. Además, la coordinación permite aplicar una mayor fuerza, ya que los músculos trabajan juntos de forma óptima, los movimientos se ejecutan de forma más controlada y el cuerpo es más estable. Se ha demostrado que esta estabilidad y el equilibrio, que se entrenan mediante ejercicios de coordinación, sirven como prevención eficaz de caídas y reducen el riesgo de lesiones.

Cómo entrenar tu coordinación

Dado que la coordinación abarca muchas habilidades, también ofrece varias posibilidades para entrenarlas. Los ejercicios de equilibrio se pueden realizar en cualquier momento y en cualquier lugar. Para ello, solo hay que ponerse de pie sobre una pierna, cerrar los ojos e intentar mantener el equilibrio. Si esto resulta demasiado fácil, se pueden añadir movimientos circulares con los brazos, uno hacia delante y otro hacia atrás. Equilibrarse sobre una barra o una cuerda floja también fomenta el sentido del equilibrio. Sin embargo, la estabilidad, la conciencia corporal y el ritmo también se fomentan de manera excelente con el baile, y un clásico de los ejercicios de coordinación es hacer malabares. Una tendencia actual son las llamadas tablas de equilibrio, en las que hay que mantener el equilibrio. Las posibilidades de entrenamiento son muy variadas, al igual que las de flexibilidad, y lo principal es contrarrestar la degeneración natural con ejercicios regulares.